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Integridad: El fundamento

  • Foto del escritor: CDA Lares
    CDA Lares
  • 10 feb
  • 1 min de lectura
El que es confiable en lo poco, también lo es en lo mucho; y el que no es confiable en lo poco, tampoco lo es en lo mucho.- Lucas 16:10 (RVC)

Mucha gente piensa que el liderazgo se construye en público: mediante la influencia, la visibilidad y el reconocimiento. Pero en el Reino de Dios, el liderazgo se construye primero en privado. Antes de liderar bien a otros, debemos aprender a vivir con integridad cuando nadie lo ve. Integridad significa ser la misma persona en secreto que en público. Es el fundamento silencioso que lo mantiene todo unido.


Proverbios 11:3 dice: "La integridad de los rectos los guiará". Eso significa que la integridad no es sólo una buena cualidad; sino que dirige tu vida. Jesús también enseñó en Lucas que a quien es fiel en lo pequeño se le pueden confiar cosas mayores. Dios observa cómo manejamos las pequeñas responsabilidades diarias, las decisiones que nadie ve y los pequeños momentos. Así se forma el carácter. Un líder sin integridad puede parecer fuerte por un tiempo, pero con el tiempo, las grietas se notarán.


Hoy, prestemos atención a las pequeñas decisiones que tomamos. Seamos honestos, incluso cuando sea más fácil engañarnos. Cumplamos nuestra palabra, incluso cuando nadie se daría cuenta si no lo hicieramos. Practiquemos la fidelidad en las pequeñas tareas que parecen insignificantes. Esos pequeños actos discretos nos están convirtiendo en líderes en quienes otros pueden confiar. El liderazgo duradero no se basa en el carisma, sino en una vida de integridad invisible, pero tangible.

Verdad de la Semana:

El liderazgo surge en lo pequeño.

 
 
 

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