Dios fue el primer misionero
- CDA Lares

- 26 may
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Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre,- Filipenses 2:5-8 (NTV)
Muchos creen que las misiones y la evangelización comenzaron cuando Jesús les dijo a sus discípulos que predicaran el evangelio. Pero la misión de Dios para alcanzar la humanidad comenzó mucho antes. Desde el principio, Dios fue quien se acercó a la humanidad. En Génesis 3:8-9, después de que Adán y Eva pecaron, se escondieron de Dios por vergüenza y temor. Sin embargo, Dios descendio al Edén y los buscó: "¿Dónde están?"- les preguntó. Incluso después de que el pecado entrara en el mundo, la primera respuesta de Dios no fue distanciarse, sino buscarnos.
Ese mismo corazón es el que se revela en Jesús. Filipenses 2 dice que, aunque Jesús era igual a Dios, no se aferró a su lugar en el cielo. En cambio, dejó Su trono, se humilló y descendió a la tierra, tomando la forma de siervo. Dios fue el primero en dejar Su "comodidad" para venir al mundo como un extranjero. Se hizo presente en el dolor, la debilidad y el sufrimiento humanos para rescatar a la humanidad. Dios no esperó a que las personas se acercaran a Él, sino que vino a nosotros. Antes de que la Iglesia fuera enviada al mundo, Dios ya estaba siendo misionero.
Por eso, compartir el evangelio no es sólo una actividad de la iglesia o un deber religioso. Es ser como Jesús. El Dios que buscó a Adán y que se acercó a través de Jesús, ahora nos llama a acercarnos a los demás con ese mismo amor. Así como Dios vino a buscarnos, ahora estamos invitados a reflejar su corazón alcanzando a otros con gracia y verdad. Él nos dio el ejemplo desde el principio.
Verdad de la Semana:
La misión comenzó con un Dios que quiso acercarse.
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