liderazgo y seguimiento
- CDA Lares

- 3 feb
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"Y decía a todos: —Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame." - Lucas 9:23 (RVR-95)
Muchas personas desean ser líderes. Desean influir en los demás, tomar decisiones y guiar el camino. Pero en el Reino, el liderazgo no comienza con un título ni una plataforma. Comienza con el seguimiento. Antes de que Jesús llamara a sus discípulos a liderar a otros, primero los llamó a seguirlo. Caminaron detrás de él, escucharon sus palabras y aprendieron de su ejemplo. El verdadero liderazgo surge de un caminar cercano y diario con Jesús.
Jesús dijo: «Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y me siguen» (Juan 10:27). Un buen líder es, ante todo, alguien que escucha. En Lucas 9:23, Jesús nos invita a negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz cada día y seguirlo. Esta no es una decisión única, sino una elección diaria. Cuando aprendemos a obedecer a Dios en los momentos tranquilos de la vida, comenzamos a desarrollar el carácter necesario para liderar bien a otros. No puedes guiar a las personas hacia Dios si no caminas con Él.
Hoy, concentrémonos menos en hacia dónde queremos dirigir a otros y más en cuán de cerca estamos siguiendo a Jesús. Prestemos atención a Su voz en la Palabra, en la oración y en nuestras decisiones diarias. El liderazgo en el Reino no se trata de ir delante de los demás. Sino de permanecer cerca de Cristo. Cuando lo sigues fielmente, te convertirás naturalmente en alguien en quien otros pueden confiar.
Verdad de la Semana:
El liderazgo comienza con seguir fielmente a Jesús.
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