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¿A quién le amarga un dulce?

Actualizado: 27 abr 2020

#PrimerosPasos #CDALares #Salvación



Es cierto, ¿a quién le amarga un dulce? O, en otras palabras, ¿a quién le molesta recibir un regalo o una buena noticia? A nadie. Y en estos momentos de incertidumbre y malas noticias nos vendría bien recibir una noticia positiva. Pues te tengo una buena noticia: ¡Dios tiene un regalo para ti! Tal vez no conozcas a Dios, quizás sólo has escuchado de Él y te preguntes por qué Dios te regalaría algo. La respuesta es que incluso si tú no lo conoces, Él te conoce a ti y te ama.


Y, ¿cuál es el regalo? Una vía de escape; una vida mejor y una forma de poder reunirnos con Él en el cielo. Lo llamamos salvación. Pero, ¿de qué se trata? ¿Cómo recibo este regalo? Es más sencillo de lo que piensas, y te lo explicaré con un chocolate. Sí, así como lo lees. Recibir el regalo de Dios es tan sencillo como comer un chocolate, y te lo voy a demostrar.


Sigamos los colores:


Marrón- Pecado

El marrón simboliza el pecado. El pecado son todas las cosas malas que hacemos y a Dios no le agradan. Como mentir, robar y hablar mal de otras personas. En otras palabras, el pecado es lo que nos hace culpables. El pecado nos separa de Dios y conduce a la muerte, porque esa es la sentencia que Dios le ha impuesto a los pecadores. La mayoría de las personas piensan que son lo suficientemente buenas, pero la Biblia dice que eso no es cierto. Lea el siguiente versículo:


“por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”- Romanos 3:23

Quizás piense que es bueno porque no le hace daño a nadie, pero la verdad es que los estándares de Dios son tan altos que nadie puede cumplirlos. Daré un ejemplo, veamos algunos de los diez mandamientos:


· No tendrás ídolos- Quizás piense que usted no se inclina ante estatuas en su casa, pero en realidad un ídolo es cualquier cosa que sea más importante que amar a Dios en su vida. Ya sea su cónyuge, hijos, trabajo, dinero o incluso usted mismo. Si hay algo más importante que pasar tiempo con Dios en su vida, lamento decirle que no cumple con el primer mandamiento.


· No matarás- Este parece fácil, la mayoría de las personas dirá que nunca ha matado a nadie. Sin embargo, hay un problema. En Mateo 5:21-26, Jesús explica que cualquiera que se enoje o insulte a su hermano es tan culpable como si lo asesinara. ¿Acaso existe alguien que no se haya enojado nunca con otra persona? Somos culpables.


· No codiciarás- ¿Alguna vez ha codiciado la casa, el auto, o la pareja de otra persona? ¿Ha envidiado su trabajo, salario, o posición? En otras palabras, ¿Ha querido tener lo que ellos tienen, tanto que le molesta que ellos lo tengan? Lamento decirle que somos culpables. Y sólo hemos visto tres de los diez mandamientos.


Es por esto que todos somos culpables, no podemos cumplir con los estándares de Dios. Además, contrario a lo que mucha gente piensa, no entramos en el cielo por ser buenos. Sí, léalo otra vez. No entramos al cielo por ser buenos, ser “buenos” no tiene nada que ver, como veremos más adelante.



Rojo- Sangre de Jesús


El rojo simboliza la sangre de Jesús

que nos lava de todo pecado. Dios envió a su Hijo para que llevara el precio de nuestro pecado. Verá, la Biblia dice

que la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23), por eso Jesús vino a morir. Véalo de la siguiente manera.

Dios es un juez, y la ley dice que la sentencia por cualquier pecado es la pena de muerte. Como ya vimos, todos somos culpables, así que todos debíamos morir. Pero Dios (el propio juez) intervino, así que envió a su Hijo para salvarnos.


Esencialmente, lo que Jesús hizo fue pedirle al juez cumplir nuestra sentencia en nuestro lugar para que fuéramos libres. Jesús cambió de lugar con nosotros, cumplió la pena de muerte que nos correspondía en la cruz y ahora nosotros somos libres por su inocencia. Jesús es nuestro abogado. Si aceptamos su ayuda en nuestro caso, somos perdonados siempre. Porque su sacrificio es válido por todos nuestros pecados y los de toda la humanidad siempre. Cada vez que el juez dice “Culpable”, podemos decir “Tengo abogado” y le mostramos la sangre de Jesús que murió por nosotros y Él dice “Absuelto”.

“En él tenemos la redención (sentencia cumplida) por medio de su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas (abundancia) de su gracia (compasión).”- Efesios 1:7

Algo similar ocurre cuando morimos y queremos entrar al cielo. Imagine que el cielo es un palacio y Dios es el rey, Jesús es el príncipe y usted quiere entrar. No importa que tan bueno sea, no puede entrar. De la misma manera que si quisiera entrar al palacio de la reina de Inglaterra los guardias no lo dejarían. No importa cuán bueno, culto, o rico sea. No puede entrar, no es digno.


Pero si al pararse frente al guardia puede mostrarle la sangre de Jesús y decirle “Conozco a Jesús, Él es mi abogado y mi amigo.”, el guardia inmediatamente dará una orden: “Llamen a Jesús, alguien dice conocerlo.” Entonces Jesús se asomará y el guardia le preguntará: “Su majestad, ¿conoce usted a esta persona?” Y Jesús con una gran sonrisa responderá: “¡Claro que sí! Yo lo salvé, pagué su deuda y hemos sido amigos desde entonces. Miren como mi sangre lo cubre. ¡Déjenlo entrar! Quiero comer con él.”


Y esa, es verdaderamente la única manera en la que podemos entrar al cielo. No se trata de ser bueno, se trata de conocer a Aquél que nos puede dejar entrar. Por eso su sangre es tan importante; y cuando le aceptamos como Salvador, cuando aceptamos su ayuda como nuestro abogado, comenzamos el viaje más importante de nuestras vidas. Uno que termina, cuando nos reunamos con El en el cielo. ¿Qué ocurre luego de esto? Pasemos al siguiente color.


Azul- Bautismo y Arrepentimiento


El azul nos habla del bautismo. Pero,

¿qué es el bautismo? Seguro ha visto alguna vez una ceremonia donde la persona es sumergida en agua. Pero, ¿qué significa? Declaramos nuestro arrepentimiento en el bautismo. Hemos salido del juicio, aceptamos la ayuda de Jesús nuestro abogado y ahora somos libres. En el bautismo le dejamos saber a los demás lo que ha ocurrido en nuestras vidas. Cómo hemos sido limpiados de nuestra culpa y cómo ahora tenemos una relación con Jesús.


Al hundirnos en el agua y levantarnos de nuevo estamos diciendo que “morimos’ a nuestra vieja vida llena de pecado. Y al igual que Jesús resucitó al tercer dia de ser crucificado, nosotros ahora tenemos una nueva vida como hijos de Dios. ¿Por qué es tan importante arrepentirnos y cambiar nuestra vida? Bueno, en primer lugar, porque el Juez no verá con buenos ojos a aquellos que tomen la muerte de su Hijo a la ligera y vean su sacrificio como un juego o una forma de engañarlo y salirse con la suya. Recuerde que, a este Juez, nadie lo puede engañar.


Pero aún más importante, porque es difícil pensar que si alguien estuvo dispuesto a morir por mí para que yo viviera, yo no voy a querer tener una relación con esa persona pues le estoy eternamente agradecida. Cuando vemos que no tenemos esperanza, y Jesús llega a darnos esperanza y a limpiarnos, queremos permanecer limpios y seguirle para siempre. El bautismo significa ese compromiso.


La Biblia dice:


“Y Pedro les dijo: «Arrepiéntanse, y bautícense todos ustedes en el nombre de Jesucristo, para que sus pecados les sean perdonados. Entonces recibirán el don del Espíritu Santo.’ - Hechos 2:38

¿Quién es el Espíritu Santo? Veamos el próximo color.



Anaranjado- Espíritu Santo


El anaranjado nos recuerda el fuego del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es una parte de Dios que viene a vivir en nosotros. ¿Recuerda las caricaturas donde un angelito se paraba sobre el hombro del personaje y le decía qué hacer? Ese es el Espíritu Santo, es la forma como Dios se conecta con nosotros para ayudarnos y dirigirnos en el camino luego de nuestro arrepentimiento. El Espíritu Santo viene sobre nuestras vidas como un fuego que nos purifica y nos ayuda a seguir a Cristo. Lea el siguiente versículo:


“Entonces aparecieron unas lenguas como de fuego, que se repartieron y fueron a posarse sobre cada uno de ellos. Todos ellos fueron llenos del Espíritu Santo”- Hechos 2:3-4

Cuando el Espíritu Santo descendió sobre los primeros cristianos, la Biblia dice que descendió sobre ellos un fuego; una pasión por Dios que llenaba toda su vida. Estar “llenos” del Espíritu Santo significa que nuestra conexión con Dios es fuerte. Mientras más fuerte nuestra relación con Dios, más fuerte la conexión y más fácil que Dios nos dirija.


Pero esta conexión puede debilitarse si no buscamos profundizar nuestra relación con Dios constantemente. Entonces empezaremos a tener dificultades en nuestra vida, ya que no podremos escuchar con claridad al Espíritu Santo cuando trate de ayudarnos. Pero cuando la conexión es fuerte, el Espíritu Santo será como un fuego que limpie nuestros corazones de todo lo que no le agrada a Dios y nos impulse cada vez más a ser más como Jesús.



Verde- Crecimiento


El verde simboliza nuestro crecimiento. Este proceso durará el resto de nuestra vida, y nos preparará para vivir en el cielo. Es como si el Espíritu Santo nos enseñara poco a poco cómo debemos comportarnos cuando lleguemos al cielo y entremos a ver al Rey. Ahora somos hijos de Dios, adoptados. Y somos como hijos recién nacidos que vamos creciendo y madurando hasta ser como Jesús, nuestro hermano mayor. Además, como príncipes y princesas del Reino, debemos vivir como representantes y embajadores del Rey, no debemos avergonzarlo.


Leamos el siguiente versículo:


“para que vivan como es digno del Señor, es decir, siempre haciendo todo lo que a él le agrada, produciendo los frutos de toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”- Colosenses 1:10

El proceso de ser como Jesús es lento, y no siempre será fácil; pero si nos mantenemos estudiando la Biblia, orando a nuestro Dios, y atentos a la voz del Espíritu Santo lo lograremos. Y si en algún momento cometemos un error, no olvides que tenemos abogado.



Amarillo- Cielo


El amarillo simboliza el cielo, nuestro destino final. Como ya vimos, el pecado sólo puede terminar en muerte, es la sentencia. Pero el regalo de Dios para los que aceptan a su Hijo es la vida eterna delante de Su gloria. Si alguna vez le hablaron de un lugar con calles de oro, eso es cierto, la Biblia lo dice (Apocalipsis 21:21), pero eso no es lo más emocionante.

Mire lo que dice la Biblia:



“La ciudad no tiene necesidad de que el sol y la luna brillen en ella, porque la ilumina la gloria de Dios y el Cordero (Jesús) es su lumbrera.” -Apocalipsis 21:23

En el cielo, veremos a Dios cara a cara. Jesús caminará en medio de nosotros como caminó en la tierra. Ni la muerte, ni el hambre, ni las enfermedades existirán. No habrá maldad, porque los malvados no pueden entrar. Tampoco habrá gobiernos corruptos que hagan que el pueblo sufra, porque Dios mismo será quien nos gobierne. Y esta vida durará por toda la eternidad.


Esta es la buena noticia del evangelio, que el hombre estaba perdido condenado a muerte. Pero Dios no quería que el hombre muriera, así que ideó la forma de darnos vida y abundancia. El propio Juez que debía juzgarnos contrató al mejor abogado para que tomara nuestro caso porque sabía que no podíamos pagarlo.


Y ¿cuál es la buena noticia? Que nuestro abogado acepta cualquier caso, no importa la persona, no importa la gravedad del pecado, todos pueden acudir a Él. Él no rechaza a nadie y la victoria, en todos los casos, ya está ganada.


Cuando dije que ser salvo era tan fácil como comer un chocolate, era en serio. Si llegaste hasta aquí y deseas recibir el regalo de Dios para tu vida, sólo tienes que hacer esta oración en voz alta:

Señor,

Reconozco que soy un pecador. Soy culpable y mi castigo es la muerte.

Pero quiero aceptar el sacrificio de tu Hijo por mí.

Quiero que Jesús sea mi abogado y que me limpie de todos mis errores.

Me arrepiento de todos mis pecados, y me comprometo

de ahora en adelante a vivir una vida que te agrade.

Gracias por amarme tanto

que enviaste a tu único Hijo a morir en mi lugar.

Te pido que envíes a tu Espíritu Santo a vivir en mí, y que me ayudes

a ser cada dia más como Jesús, mi Señor.

Quita todo lo que hay en mí que no te agrade,

y ayúdame a conocerte cada dia más.

Amén

Si acabas de hacer esa oración, ¡Felicidades!

Jesús ha tomado tu caso y ya eres libre de todas tus culpas. Hay una fiesta en el cielo en este momento porque ha nacido un nuevo hijo de Dios.


¿Cuáles son los próximos pasos? Primero comparte este mensaje con otras personas, recuerda que todos necesitamos un abogado. ¡Comparte la buena noticia del regalo de Dios!


En segundo lugar, debes conseguir una iglesia donde congregarte. Sé que eso es difícil ahora, pero te invito a que entres a nuestra página de Facebook, donde transmitimos nuestros cultos en vivo. Suscríbete a nuestra página y recibirás una notificación cada vez que publiquemos un nuevo estudio bíblico. Si necesitas que alguien ore por ti, en esta página encontrarás varios números de teléfono donde puedes llamarnos y estaremos orando por ti.


También puedes leer la Biblia, si no sabes por dónde empezar podrías comenzar leyendo el libro de Mateo, o quizás Lucas. Allí podrás leer acerca de la vida de Jesús y sus enseñanzas. Si no tienes una Biblia puedes descargar una aplicación para leerla en tu celular, y recuerda que le puedes pedir al Espíritu Santo que te ayude a entender lo que lees.


Por último, ¡celebra!




¡Bienvenido a la familia! Mereces un chocolate.



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